Lomas de Lachay

En medio de la austeridad del desierto costero, las lomas de Lachay irrumpen como un oasis de verdor y vida en abundancia. Un privilegiado ecosistema que se convierte en el destino ideal para quienes disfrutan las caminatas en medio de su peculiar vegetación o, simplemente, para escapar de la rutina citadina en medio de la naturaleza en su estado más puro.

Las lomas costeras son un fenómeno único en el mundo, producido por la acumulación de la neblina invernal que, arrastrada por los vientos alisios provenientes del Océano Pacífico, se estrella contra las primeras estribaciones andinas provocando un excedente de humedad. Así, gota a gota, el agua condensada se deposita sobre la arena, favoreciendo el crecimiento de una densa vegetación a lo largo de las aproximadamente cinco mil hectáreas que conforman la Reserva.

Hace quinientos años, las Lomas de Lachay se extendían desde las Pampas de Amancaes, en el corazón de Lima, hasta su actual ubicación en un territorio de aproximado de cien kilómetros de longitud. Algunas citas históricas refieren que la vegetación de las lomas era tan abundante que podía cubrir al ganado, a las acémilas e incluso a un caballo y a su jinete. Sin embargo, el sobrepastoreo de los ganaderos, que tenían en las lomas un paso obligatorio a Lima, y la progresiva extensión de la ciudad a través de los años, ocasionaron la depredación del ecosistema y la extensión de algunas especies nativas de la zona como el venado de cola blanca –reintroducido a la Reserva en los últimos años.

Durante los meses de invierno, Lachay se convierte en una alfombra verde que alberga hasta 74 especies de plantas –25 de ellas en peligro de extinción– entre las que destacan el mito, el palillo, la tara y la ortiga, una planta que en la época de mayor crecimiento cubre la zona con sus flores amarillas. Los mamíferos más abundantes de la zona son los roedores, pero también es posible encontrar otras especies como el tímido zorro costeño y las juguetonas vizcachas. En cuanto a las aves, en la Reserva Nacional de Lachay se ha registrado 55 especies, como la lechuza de los arenales, perdices, el cernícalo americano, los aguiluchos, diversas especies de picaflores y algunas variedades poco comunes, como el canastero de los cactus y el pampero de pico grueso.

Como mudos testigos del paso del hombre a lo largo de la historia, que aprovechó los recursos estacionales del lugar, en Lachay es posible encontrar pinturas rupestres y restos arqueológicos de diferentes etapas, desde objetos prehistóricos hasta elementos líticos precolombinos que son exhibidos en un museo de sitio.

Escaparse hacia la frescura de estas tierras es una excelente oportunidad para tomar contacto con la otra Lima, que esconde tras sus edificios y concreto, un mundo natural impactante y clarificador, del que siempre es bueno beber.

Excursioses cercanas
Toda visita a las Lomas de Lachay que se precie no debe dejar de lado dos atractivos tradicionales y sencillos de visitar con un poco de ganas y algo más de tiempo. El primero de ellos es el castillo de Chancay, una singular edificación construida en 1925 por la tataranieta del virrey Manuel Amat y Juniet, Consuelo Amat y León. El resultado de su tesón es una fortaleza de estilo medieval asentada en un acantilado, con 25 habitaciones conectadas por callejones, escaleras y patios encantados que llevan al visitante hacia otra época. El castillo cuenta además con un hostal, una piscina en la orilla de la playa y un museo donde es posible conocer algo de la cultura Chancay, que se asentó en toda la zona norte de Lima. Saliendo de allí, el visitante extasiado por las exuberancia de las lomas y la extrañeza del castillo, puede darse una vuelta, al atardecer por el muelle de Chancay, y alquilar un bote para navegar por el puerto y, si hay ganas, llegar hasta el castillo para verlo desde el mar.

Cómo llegar

Llegar a las Lomas de Lachay, solo tarda un par de horas a través de la carretera Panamericana Norte, y a la altura del km 105 por un desvío de cuatro kilómetros que llevan hacia la reserva. La mejor época para visitarla es entre agosto y octubre.

Datos útiles

Ubicación: extremo NE del Cusco.
Altitud promedio: 150 msnm
Temperatura: Máx: 25°C Mín: 13°C Promedio anual: 19°C
Highlights: naturaleza, birdwatching, trekking
La mejor época para visitarlas es entre agosto y noviembre.

Más Información

Servicio de Información Turística PromPerú. Calle Oeste s/n, Piso 13 Edificio Mitinci, urb. Córpac, San Isidro. T. (51-1) 224-9335
Servicio de Protección al Turista Indecopi. Calle de la Prosa 138, San Borja.
T. (51-1) 224-7888

 

2 Comments to Lomas de Lachay

  1. septiembre 4, 2011 at 9:24 am | Permalink

    es muy interesante

  2. emir jordano's Gravatar emir jordano
    octubre 1, 2012 at 4:01 pm | Permalink

    por que las lomas de lachay esta en peligro

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