Paititi, la ciudad dorada

Cuenta la leyenda que hace unos 500 años un navegante español fue capturado por un grupo de nativos en los Andes peruanos. Este, al escaparse, le describió al rey una ciudad llena de oro, que él la llamaba “El Dorado”, dándole a la leyenda el mismo nombre. Los conquistadores, al enterarse de la leyenda, buscaron sin descansar esta ciudad perdida, encontrando solo ruinas y pueblos indígenas que fueron colonizados cruelmente.

Para muchos una fantasía. Durante los últimos 500 años, exploradores han arriesgado sus vidas para poder hallar la ciudad de oro. Paititi, como la llamaban los habitantes del imperio, Pay: padre y titi: inamovible, que significa Padre inamovible o piedra inamovible, tiene como ubicación aproximada al nordeste de Cuzco y Madre de Dios.

Su ubicación, aún incierta, minada de caminos incas sin un destino final, halladas como un rompecabezas que, al ser develado tendrá como premio una ciudad escondida adornada complemente en oro, la cual es todavía uno de los enigmas más grandes del mundo.

Se dice que en el 2001, un arqueólogo italiano descubrió en los archivos de los Jesuitas en Roma un informe del misionero Andrea López, en donde cuyo origen data del año 1600. En este, López habla de una ciudad grande, rica en oro, plata y joyas, ubicada en el medio de la selva tropical, cerca de una catarata llamada Paititi por los nativos. Se dice que López informó al Papa de su descubrimiento, pero algunas teorías conspiracionistas cuentan que el lugar exacto de Paititi ha sido mantenido en secreto por el Vaticano.

Lleno de historias y esencialmente de una gran leyenda, los andes sigue escondiendo nuevos misterios y quizá, cosas por descubrir. La mística y el legado de los incas es algo que seguirá siendo noticia, si Machu Picchu se halló años después cubierto por una inmensa vegetación, porque el reino de El Dorado no puede estar todavía descansando.

Fuente: gaia2222.blogspot.com

Imágenes: iberaldea.es, tarotandino.blogspot.com

 

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